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martes, 4 de diciembre de 2018

TOP COAT UÑAS USOS

Resultado de imagen de top coat que es Bases y top coat: ¿qué son y para qué sirven?

Como todos sabemos, las capas de base y de acabado o top coats  que se utilizan antes y después del esmalte de color, ayudan a que éste se fije mejor a la uña y dure más. Pero, estos productos ¿son realmente diferentes de un esmalte de color? y, ¿mediante qué proceso nos ayudan a que el esmalte dure más?
Esmalte de base: podéis imaginarlo como un adhesivo de doble cara. Por un lado se pega eficazmente a la uña y por el otro lado permite al esmalte de color fijarse con más eficacia. Las bases contienen también plastificantes que aportan flexibilidad. Es un ingrediente importante si buscamos que la base se adhiera bien a la uña y sea flexible para que el esmalte no se astille. También nos encontraremos agentes químicos a base de celulosa, que dan a la base su doble cara adherente, para fijarse por un lado a la uña y por otra al esmalte de color.
Top Coat: se trata de una capa generalmente transparente que se aplica sobre el esmalte de color una vez que este está  seco. Actúa como una barrera frente a los golpes y aporta a la uña un brillo suplementario. Además, no solamente seca rápido, sino que existen top coats que aceleran el secado del esmalte.

¿De qué están hechos?


Tanto para las bases como para los top coats se necesitan ciertos ingredientes comunes llamados “solventes“. Estos funcionan transportando otras sustancias químicas, que no pueden fijarse por sí solas a la uña. Al mismo tiempo que estas sustancias se fijan en la uña, los solventes se evaporan. Los más comunes de entre ellos son el ethyl y el  butyl acetato. Los top coats necesitan uno o varios derivados de celulosa para obtener un brillo correcto y necesitan agentes plastificadores que aportan flexibilidad. Cuanto más espeso es el top coat más brillo tendrá pero tardará también más tiempo en secarse.

¿Qué los hace ser diferentes de un esmalte normal?


La principal diferencia entre los esmaltes normales y las bases y tops coats son las mezclas entre los diferentes solventes, celulosas, pigmentos y otros agentes de textura.  Un esmalte de color tiene que incluir pigmentos de color. Estos tienen una incidencia directa en los químicos de la formula,  pudiendo alterarla y dando asi el resultado final del esmalte.
La eficacia de las bases y los top coat no está comprometida por la presencia de pigmentos en sus fórmulas, y es por eso  que las bases y las capas de acabado son verdaderos utensilios de trabajo.  Aseguran la vida del esmalte y la protección de la uña natural, dando una excelente flexibiliad y adhesión.
Con todo esto, estamos seguras de que ni las bases ni los tops coats guardan secretos para vosotras.

BUENOS DÍAS

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lunes, 3 de diciembre de 2018

Hasta mañana

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DIEZ MIL PASOS AL DÍA !

Caminar diez mil pasos al día garantizan un peso saludable

La sociedad actual, por regla general, tiene la mala tendencia de comer mucho y moverse poco, pero existen otros hábitos que se pueden modificar para disfrutar de una vida y peso saludables. Los riesgos de una sociedad que no advierte de los peligros de la obesidad es muy grande.

Es bien sabido que mantener la silueta es el resultado del equilibrio entre lo que consumimos y lo que gastamos. Pero no todo es tan simple como sumar "dos más dos", ya que existen otros factores que influyen en el mantenimiento de un peso saludable. El modificar la mayor cantidad de factores que nos predisponen a la obesidad dependerá pues poder alcanzar el peso deseado y mantenerlo.

Las causas de obesidad son muchas; básicamente, comemos mucho y nos movemos poco, algunos nutricionistas aportan el dato actual significativo de disponer de una ración diaria de casi 4 mil calorías por persona, cuando, por ejemplo, en la Edad Media se disponía en Francia de 1.400. Y eso es potencialmente un factor importante para engordar.

A eso hay que sumarle que nos movemos muy poco. Hay barreras que ponen freno al movimiento y eso se da por diferentes razones: jornada laboral larga, largos viajes a la casa, muchas horas frente a la pantalla, inseguridad en las calles, etc. Aunque debemos hacer hincapié en "otros factores que engordan".

Entre ellos,el vivir a una temperatura de más de 20 grados, evita que nuestro metabolismo no trabaja nada para mantener la temperatura más elevada, y eso a la larga nos hace engordar.

El dormir menos de siete horas por noche eso nos hace engordar. De un tiempo a esta parte existe una deuda de sueño, dormimos de noche menos horas de las necesarias y eso altera algunas hormonas muy importantes que tienden a que engordemos, así que eso es otro factor modificable de obesidad.

En ese sentido, enfatizó que un cambio de hábitos resulta primordial al momento de encarar un plan de descenso de peso.

La primera propuesta es empezar a moverse, por lo que recomiendo y aconsejo a quienes carecen de tiempo que aunque sea cada hora en la oficina se paren un rato al menos mientras hablan por teléfono nos pongamos de pie.

Con la premisa de que el "combustible que gasto no lo guardo", hoy se sabe que no es necesario correr una maratón para estar saludable. Si sumamos poco a poco pasos a mi vida, soy más saludable, por lo tanto los 10 mil pasos durante el día es la cifra ideal.

Y contra todos los pronósticos, que hablan del boom del running y demás tendencias del fitness, lo cierto es que fácilmente podemos llegar  a casi un 80% de población sedentaria, es cierto que hay focos de gente que se mueve, pero son siempre los mismos.

La imagen de hoy

Esta es la imagen de hoy, lunes 3 de diciembre de 2018.



Sigo comentando el fondo de pantalla que sale cada día en mi ordenador, como  

un mensaje, como  una sensación, como un estado que se relaciona directamente 

con el mío propio.

Es curioso como ante tanta agitación exterior, ante tanta incertidumbre de un día

 como hoy, el paisaje me transmite una tranquilidad abrumadora.

Intento captar la primera emoción de la imagen, el primer flash que recibo de la 

fotografía, y mis ojos se posan sobre las rocas de la orilla, dejando a lo lejos la

 visión más luminosa y más atractiva.


Seguramente me siento mucho más cerca de la serenidad de las piedras, de ese

 claroscuro por donde resbala el agua, cubriéndose con la marea y colándose por 

sus porosidades. Las rocas firmes y solitarias cuyo único foco de luz en  la noche

es la luna. Que tiene que envidiar la piedra al puente si su belleza es más 

profunda y no necesita destacar bajo ningún destello.


No es tristeza ni melancolía lo que me causan las rocas, por eso mi vista se posó 

en ellas en primer lugar, dejando en un segundo plano las luces de la ciudad y la 

majestuosidad del puente. No, no es déjà-vú lo que siento, es una enorme paz y 

una necesidad imperiosa de silencio. La vida sigue al otro lado de la ciudad pero mi alma está en la roca.


Anyma.



RECETA DE HOY



Merluza con gambitas

Isabel Hernández gabaldon  

Ingredientes

  1. Merluza en trozos,gambas aceite,una cebolla
  2. 1 cucharada harina,un vasito de vino blanco,ajo y perejil
  3. Pescados

Pasos

  1. Pasar el pescado por harina salar freír,sacar y reservar

    Freír las gambas y reservar,picar la cebolla y freír,poner el pescado y las gambas
  2. Echar el vino y terminar de cubrir con un poquito de agua,picar en el mortero un ajo y perejil,añadir a la cacerola y reducir el caldo

ANEMIA Y ANEMIA INFANTIL


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ANEMIA

La anemia por falta de hierro es un trastorno frecuente en mujeres de edad fértil y embarazadas, niños y personas mayores. Para disfrutar de una salud de hierro es tan importante aumentar el consumo de los alimentos más ricos en este mineral como favorecer su absorción.
La carne de potro, jabalí, codorniz y pichón son las mejores fuentes cárnicas de hierro. La primera de ellas, además de ser rica en este mineral -150 g. aportan una tercera parte de la cantidad que se necesita a diario y la mitad de los requerimientos de un niño-, es muy pobre en grasas. De ahí que pueda consumirse dos veces por semana.
Otra forma de mantener un aporte correcto de hierro es comer pescado 3-4 veces por semana. Intenta que una de esas raciones sea de moluscos, excepcional fuente de hierro.

 Incluirlos en la dieta es tan fácil como comer berberechos enlatados, preparar mejillones al vapor, merluza con almejas, etc.

La yema de los huevos encabeza la lista de alimentos con más hierro. Un revuelto de dos huevos con una ración de 80 g. de morcilla, otra excelente fuente de este mineral, supera con creces la dosis que se precisa al día. En caso de colesterol o sobrepeso, opta por los revueltos de espinacas, de espárragos y setas, de salmón, etc.

Los expertos recomiendan cocinar las legumbres con proteínas animales a fin de mejorar su alto aporte de hierro. Los garbanzos con espinacas y bacalao, las pochas (alubias) con almejas y las lentejas con costilla de cerdo son buenos ejemplos.

En caso de anemia, es mejor preparar las acelgas, las judías verdes, el brócoli, etc. 
salteados con unos taquitos de jamón, cuyas proteínas aumentan la asimilación del hierro, que a la crema o con bechamel. La razón: los lácteos frenan la absorción del hierro, tanto el de origen vegetal como el animal.

La falta de hierro, aunque es responsable del 45% de las anemias, no es la única causa. La vitamina B12 y el ácido fólico también son necesarios para asegurar la fabricación de los glóbulos rojos de la sangre, los encargados de transportar el oxígeno.

Por déficit de vitamina B12. Su carencia produce la llamada anemia perniciosa, un trastorno que suele afectar a pacientes con gastritis crónica, a vegetarianos y, sobre todo a personas mayores. También puede darse entre quienes abusan de laxantes o antiácidos.

Para evitar este trastorno, que produce cansancio, hormigueo en las extremidades y deterioro cognitivo –confusión, fallos de memoria, etc. hay que asegurar el consumo de alimentos de origen animal: carne, pescado, huevos y lácteos.

Por déficit de ácido fólico. La baja ingesta de esta vitamina, el abuso del alcohol y trastornos como la celiaquía o la enfermedad de Crohn pueden provocar esta anemia por falta de ácido fólico. Otro sector con alto riesgo son las embarazadas.

La clave está en comer, a diario, cinco raciones de hortalizas y frutas, intentando que, al menos, una de ellas sea en forma de ensalada. Dos o tres veces por semana, haz un hueco a las legumbres, los huevos, el foigrás y las nueces.

El consumo regular de mango, la fruta con más hierro, impulsa las defensas y combate el aspecto ojeroso y pálido de las personas con anemia.

Fresas con zumo de naranja ayudan a retener el hierro en el primer tramo del intestino, donde se absorbe, a la vez que hace frente a la fatiga y al decaimiento.
El albaricoque y el melocotón secos concentran dosis extraordinarias de hierro. Añádelos troceados a las macedonias. 

ANEMIA INFANTIL
Aspecto pálido y ojeroso
Cansancio y desánimo
Dolor de cabeza
Disminución del apetito
Defensas debilitadas
Baja concentración.

Se calcula que el 14% de los niños de entre 2 y 6 años y el 10% de los jóvenes entre 7 y 16 años tienen déficit de hierro, una carencia que si no se corrige a tiempo puede convertirse en una anemia ferropénica. No es un tema baladí, ya que este trastorno aumenta el riesgo de infecciones y puede provocar un bajo rendimiento escolar.

Polen: Si tu hijo sufre alguno de los síntomas anteriormente señalados, puedes suplementar su dieta con polen, muy indicado en caso de pérdida de apetito o de peso y de cansancio. Cada mañana, en ayunas, dale una cucharadita de este concentrado de vitaminas y minerales (hierro incluido) diluido en un zumo natural. Conviene que siga el trabamiento durante 2-3 meses, descansando 10 días de cada mes. No sigas este consejo si el niño es alérgico al polen.

Calabaza: La vitamina A, presente en forma de betacarotenos en la calabaza, así como en la zanahoria y en el boniato, aparte de impulsar las defensas, facilita la recuperación 261
de la anemia. Por eso, el puré de calabaza, al que puedes añadir patata para mejorar su textura, es una excelente guarnición de la carne o del pescado.

Brotes de soja: Hay dos momentos críticos en los que conviene aumentar la ingesta de hierro: cuando los niños dan el estirón y cuando las chicas presentan su primera regla, ya que, con el inicio del período, las mujeres necesitan el doble de hierro que sus compañeros del sexo opuesto. La adolescencia es un buen momento para empezar a consumir germinados, dado que la germinación aumenta el contenido de hierro asimilable. Trata, por lo tanto, de incluir brotes de soja o de alfalfa, de acción antianémica, en las ensaladas y los bocadillos.

Naranjas y kiwis: La vitamina C es el nutriente que más y mejor aumenta la asimilación del hierro. Por eso, en el desayuno, conviene que los niños bajos en hierro tomen un zumo de naranja recién exprimido. Esta vitamina se muestra muy activa con el hierro que proviene de los vegetales, de más difícil absorción. Así que cada vez que cocines legumbres, espinacas o judías verdes, por ejemplo, ofrécele de postre una naranja, un kiwi o un bol de fresas.

Salsas lácteas: el calcio presente en el queso y las salas de base lácteas entorpece la absorción del hierro de los alimentos con los que se combina. En caso de anemia, por tanto, no es buena idea acompañar un filete de ternera con queso en lonchas o una salsa roquefort. A fin de absorber el máximo hierro del menú es mejor no tomar lácteos de postre.

Refrescos de cola: No conviene que los niños tomen refrescos de cola con la comida, ya que el ácido fosfórico de estas bebidas disminuye la absorción del hierro. Los adolescentes con déficits de hierro tampoco deberían tomar un café o un té después de comer.

Carne y pescado: Los niños deben comer, como mínimo dos raciones de proteínas al día en forma de pescado (de los 2 a los 6 años, en raciones de 70-90 g. y de los 7 a los 12 en raciones de 100-120 g. o huevos una o dos unidades). La carne roja, el hígado, el paté, la morcilla, el arenque salado, los moluscos y el marisco son excelentes reservas de hierro.

Vegetales: Comer 5 raciones de frutas y hortalizas al día es el objetivo. Llegarán a la meta si la fruta se convierte en el postre de elección.

Cereales y legumbres: El muesli de avena y los cereales enriquecidos tienen hierro en dosis abundantes. A partir de los 2 años, se recomienda que los niños coman lentejas o garbanzos, dos veces por semana.
Frutos secos: Consumidos 3-5 veces por semana, los frutos secos complementan el contenido en hierro de la dieta. Los más aconsejables con el anacardo, el pistacho, los piñones y las almendras.

Dolores Manríquez Martínez

Jorge Bucay - Liberate del pasado y sigue adelante

CANCIÓN DE HOY