Mis
versos se quedaron tendidos al sol,
una mañana de verano, entre las buganvillas
resecas y el sabor a asfalto.
Mis
versos se quedaron partidos por la mitad, sin más oportunidad, sin esperanza ni
acierto; poemas sin terminar y besos muertos, muertos de ganas de despertar en
tu silencio.
Mis
versos se quedaron en la punta de mi lengua, cortados por el silencio,
heridos de mil batallas imaginarias que
surcaron el otoño y perdieron el invierno.
Ahí
se quedaron mis versos, como tantas otras cosas sin terminar: una conversación, un amanecer, una noche de
placer, un vino para brindar, algo que
te compré, un libro abierto; un pasado que se va, un
futuro que es incierto, una razón para amar, motivos para olvidar y un amargo
desencuentro.
Y hoy que es presente, mis versos quieren
volver , volver a ser descubiertos, volver para emocionar, volver a hablar de
tus besos.
Mis
versos quieren volver, empeñados en amar,
pero yo ya no los dejo.
Anyma

Que bonito escribes Angeles
ResponderEliminarSiempre tienes un halo muy nostálgico en tu pluma pero me gusta mucho
ResponderEliminarGracias
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