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domingo, 16 de septiembre de 2018

RESEÑA LIBROS

Resumen

Incapaz de recomponer sus propios pedazos, la profesora Blanca Perea acepta a la desesperada lo que anticipa como un tedioso proyecto académico. Su estabilidad personal acaba de desplomarse, su matrimonio ha saltado por los aires. Confusa y devastada, la huida a la insignificante universidad californiana de Santa Cecilia es su única opción.
El campus que la acoge resulta, sin embargo, mucho más seductor de lo previsto, agitado en esos días por un movimiento cívico contrario a la destrucción de un paraje legendario a fin de construir en él un enorme centro comercial. Y la labor que la absorbe —la catalogación del legado de su viejo compatriota Andrés Fontana, fallecido décadas atrás— dista enormemente de ser tan insustancial como prometía.
A medida que se afana en vertebrar la memoria de aquel hispanista olvidado, junto a ella va ganando cercanía Daniel Carter, un colega americano veterano y atractivo que no ocupa el sitio que debería ocupar. Entre ambos hombres, uno a través de sus testimonios póstumos y otro con su complicidad creciente, Blanca se verá arrastrada hacia un entramado de sentimientos encontrados, intrigas soterradas y puertas sin cerrar.
¿Por qué nadie se preocupó nunca de rescatar lo que Andrés Fontana dejó a su muerte? ¿Por qué, después de treinta años, alguien tiene interés en que todo aquello se destape al fin? ¿Qué tiene que ver la labor inconclusa del viejo hispanista con todo lo que está ocurriendo ahora en Santa Cecilia? ¿Qué le movió a desempolvar la historia no contada de las misiones del Camino Real? Antes de encontrar respuestas, Blanca aún tiene mucho que entender.
Una novela luminosa, un tributo a las segundas oportunidades, la reconciliación y la reconstrucción.
El reencuentro con la autora que nos cautivó entre costuras y nos volverá a seducir con una misión inolvidable.

FRASES DEL LIBRO
"el reparto de talentos siempre fue arbitrario, a nadie le dieron a elegir."
"A veces la vida se nos cae a los pies con el peso y el frío de una bola de plomo".
"Tan solo en la certeza de que todo, en algún momento, puede ir a mejor."
"Sopesa ahora lo que la vida te ha puesto por delante y escucha a tu corazón."
"Los instintos primarios que desde que el mundo es mundo habían movido a las mujeres de la humanidad."
"Porque a las cosas hay que darles siempre su final, (...), aunque sea doloroso. No es bueno dejar heridas abiertas."
"Ante las jugadas que el destino nos pone insospechadamente por delante, a veces no se puede aplicar la razón."
"A veces nos ciega la arrogancia y no somos conscientes de lo elementales que son las cosas. Hasta que alguien nos pone delante de los ojos la simplicidad desnuda de la realidad."
"Es sano desatascar las cañerías de la memoria y terminar de hacer las paces con todo lo que quedó atrás."
"No es bueno dejar heridas abiertas. El tiempo lo cura todo, pero antes es conveniente reconciliarse con lo que uno ha dejado atrás."
"Dicen que la compasión es un síntoma de madurez emocional; no es una obligación moral ni un sentimiento que nazca de la reflexión."
"Pero como yo sé que las sombras también agradecen a su manera la compañía, de vez en cuando, cada dos o tres meses, voy a visitarle."
13.
El amor es voluble, extraño y arbitrario, carente de entendimiento y racionalidad

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