Remedios caseros contra las hormigas
La canela es un excelente ahuyentador de hormigas. Mezcla canela en polvo y clavo y espárcelo por los sitios por los que crees que pueden entrar.
A sus poderes desinfectantes y desodorantes, hay que sumar el efecto nocivo que tiene sobre los insectos. Mezcla bicarbonato de sodio con azúcar. Esto atraerá a las hormigas y, cuando vean los resultados, sabrán que no deben acercarse ahí.
Los clásicos polvos de talco que se utilizan para irritaciones o contra el acné entre otras cosas, son muy efectivos para este fin. Espárcelos directamente sobre ellas.
En el mundo existen varios olores que las hormigas no soportan, y uno de ellos es el de la menta. Utiliza esta planta en todas sus versiones y formatos y obtendrás muy buenos resultados.
En aceite esencial, aplícalo cada tres días en sus zonas de paso. También puedes usar hojas secas machacadas que podrás colocar en montoncitos en las entradas. Recuerda cambiarlos cada dos días para mantener el aroma. Las bolsitas de té de menta también son buenas disuasorias.
Si tienes
plaga de hormigas, no tires los posos del café. Reutilízalos en las grietas y zonas de paso.
Añade al cubo de agua un chorro de vinagre y friega el suelo de toda la casa. Además de dejar la superficie limpia y brillante y ser un excelente tratamiento para la madera, repelerá el paso a estos insectos.
También puedes mezclar un vaso de vinagre, doce gotas de extracto de eucalipto, unas gotas de zumo de limón y medio vaso de jabón suave y aplica la mezcla en las esquinas de las habitaciones.
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